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Lasaña dulce de bizcocho de limón y crema pastelera de dos colores

mayo 17, 2016

¡Hola a tod@s!

Como sabéis esta semana, por cuestiones de trabajo, voy a estar un poco ausente de los blogs. Si estáis leyendo esto, significa que el botón de programar entrada ha cumplido con su función y que no soy tan torpe como pensaba ;-)

La semana pasada vi una receta deliciosa en el blog de otra compañera, que hace autenticas maravillas en repostería. Su blog se llama Las Tartas de Paz y podéis ver su receta de Lasagna de chocolate para las que seáis aún más golosas que yo.

Como soy alérgica a la lactosa y por aquí no encuentro natas vegetales, me decidí a variar la receta y hacerla respetando mis gustos y necesidades.

Lo que ha salido, no sólo está buenísimo (para mi gusto el mejor dulce que he comido en años) es que es muy fácil de preparar y para un capricho es perfecto ya que he montado raciones individuales.

Lasaña dulce de bizcocho de limón y crema pastelera de dos colores
Lasaña dulce de bizcocho de limón y crema pastelera de dos colores


Para ello tenéis que preparar de forma individual un bizcocho de limón, y crema pastelera de dos colores, la amarilla es la normal y la otra es exacta en su preparación pero le he añadido chocolate de repostería.


Bizcocho en láminas y cremas pasteleras
Bizcocho en láminas y cremas pasteleras


Ingredientes del bizcocho de limón

4 huevos
125g de aceite
150g de azúcar
250g de harina
1 yogur de limón (el mío es sin lactosa)
la ralladura de un limón
1 chorrito de anís
1 sobre de levadura en polvo


Elaboración del bizcocho

En un recipiente tamizamos la harina y añadimos el sobre de levadura en polvo. Mezclamos bien  y reservamos,

En un bol echamos las 4 yemas y las batimos . Añadimos el aceite y seguimos batiendo, incorporamos el yogur, la ralladura del limón y el chorrito de anís y removemos bien. Por último echamos el azúcar y batimos. Para batir podéis utilizar un robot de cocina o una varillas. 

Las 4 claras que teníamos apartadas las batimos a punto de nieve, con ello vamos a conseguir una masa más esponjosa, menos compacta.

En el bol de las yemas, echamos los sólidos (harina + levadura) y mezclamos bien para evitar que queden grumos. Cuando notemos que la masa es homogénea incorporamos las claras  y envolvemos con una lengua de gato.

Por último engrasamos un molde, volcamos la mezcla y lo llevamos al horno, (que hemos encendido 10-15 minutos antes), durante 40-45 minutos a 180ºC. Podéis comprobar si el bizcocho está cocido pinchándolo con un palillo o un cuchillo y si este sale seco, es porque la masa está lista. 

Finalmente, yo he decidido hacer láminas finas (unos 2 o 3 milímetros) de bizcocho para imitar las placas de pasta típicas de una lasaña ;-)


Ingredientes de la crema pastelera

1 litro de leche (sin lactosa)
200g de azúcar
100g de harina de maíz
5 yemas
70g de mantequilla
piel de limón (para la normal)
100g de chocolate puro de repostería (para la de chocolate)

Ojo! Cada crema pastelera lleva las mismas cantidades, sólo que una lleva limón y la otra chocolate, pero en total son 2 litros de leche, 400 de azúcar, etc


Elaboración de la crema pastelera

En un cazo ponemos 3/4 partes de la leche y la piel del limón. Calentamos hasta que empiece a hervir y retiramos del fuego. Esperamos a que temple.

Diluimos la harina de maíz en la leche restante (que no hemos calentado) y añadimos el azúcar y las yemas. Batimos bien para que la mezcla sea homogénea.

Incorporamos esta mezcla a la leche templada a la que le hemos retirado la piel de limón. Removemos bien y llevamos al fuego. Yo suelo hacerla a fuego medio pero removiendo suave y lentamente, para mi gusto es como mejor queda. Cuando comience a espesar, no dejaremos que se quede muy densa, ya que cuando está fría suele compactar un poco más. (*)

Apagamos el fuego y seguimos removiendo. En este punto añadimos la mantequilla y removemos hasta su total incorporación. Esta se derretirá con el calor de la crema y la razón de utilizarla es que le da un brillo espectacular.

Pasamos el contenido del cazo a un molde y colocamos un papel film transparente sobre ella (tocando la crema, y procurando que no quede aire) para evitar que se forme una costra y dejamos enfriar sin meterla en la nevera.

La crema de chocolate tiene la misma elaboración (pero sin añadir la cáscara de limón) hasta el punto (*) que es donde tenéis que añadir el chocolate (en trocitos pequeños para que se deshaga con facilidad aprovechando el calor de la crema) y luego la mantequilla.

Presentación

Yo no he utilizado un molde porque no tengo, pero si lo tenéis creo que quedaría más bonito, aunque eso es  al gusto de cada persona. He puesto láminas de bizcocho en el fondo, después crema pastelera normal, lámina de bizcocho, crema de chocolate, lámina de bizcocho y así hasta que tenga las capas que queráis. Yo he puesto como capa final la crema de chocolate. 

Por último y como idea de presentación, he añadido semillas de chía pero también podéis añadir fruta.Para acompañar, una buena combinación es un poquito de licor. Este concretamente es de plátano. 

Espero que os guste y que os animéis a prepararlo. No puedo describiros con palabras lo bueno que está  ;-)



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Semillas de chía: otro super alimento y algunas ideas para incluirlo en nuestra dieta.

abril 17, 2016


¡Hola a todas!

Como ya sabéis me gusta mucho probar cosas nuevas y sin son naturales, mejor. De las semillas de chía no había oído hablar en mi vida hasta hace un par de años, que una amiga (con una tienda de productos ecológicos) me habló de ellas y empecé a utilizarlas. 

Ahora son tan apreciadas y conocidas como lo puede ser la quinoa. Hace un par de semanas vi un documental en televisión sobre como se testan todos los productos que se elaboran con ellas (panes, todo tipo de bollería, batidos, etc) y que están llenos de beneficios para nuestra salud.

Entre sus propiedades más importantes se encuentran su alto contenido en fibra, hierro, potasio, calcio, antioxidantes y  ácidos grasos omega-3 que ayudan a controlar el colesterol (con sólo 2g de omega-3=10 semillas de chía diarios, se puede controlar los niveles de colesterol en sangre).

Semillas de Chía bio
Semillas de Chía bio


Para tomarlas, es tan sencillo como hacerlo directamente o se pueden añadir a zumos, yogures, batidos, cremas, aliños de ensaladas, cereales del desayuno, sopas, masas de panes o dulces.

He leído en muchos sitios que saben ligeramente a nueces. No estoy de acuerdo, para mi no saben realmente a nada. Es como comer semillas de sésamo, saben a hierba, no son ni dulces ni saladas. La parte buena es que no alteran el sabor de las comidas, pero la enriquecen con sus numerosas propiedades.

¿Tienen alguna pega? Para mi la pega está sobre todo en el precio: 250g me costaron 3.75 euros, y las he visto en muchas páginas web aún más caras. 

Otra cosa curiosa que he comprobado es que si las mojas en algún liquido, las semillas lo absorben!!. Pueden llegar a aumentar su peso hasta 27 veces!! 

Existen muchos casos de personas que las han utilizado para llenar el estómago (y tener sensación de saciedad) con el fin de perder peso. Lo malo de este método es que las semillas de chía pueden engrosar antes de llegar al estómago y quedarse en el esófago, por no hablar de que pueden provocar inflamación y distensión del abdomen.

Por tanto, nunca las aconsejaría como método para adelgazar, ni tampoco para consumirlas a diario. Yo las utilizo en la masa de las tortitas o en algunos postres, pero no hay que abusar de ellas. Tienen muchas cosas buenas, pero dejan de ser buenas cuando se utilizan de forma inadecuada.

Os dejo un par de formas de tomarlas, muy sanas pero sobre todo deliciosas:

  • Tortitas

Ingredientes (para una persona):

-2 plátanos medianos maduros
-1 huevo
- 30g de harina de avena
- 1 cucharadita de semillas de chía

Machacar el plátano y añadir el huevo batido. Mezclar bien. Incorporar la harina y la cucharadita de semillas de chía. Remover hasta integrar. En una sartén, untada con un poco de mantequilla, echamos cacitos de mezcla. Dependiendo del diámetro de la sartén saldrán 2 o 3 tortitas. Puedes acompañarlas con miel, frutas, nata o caramelo al gusto.

Tortitas de avena con semillas de chía
Tortitas de avena con semillas de chía

Las nuestras llevan fresas, mermelada de fresas y azúcar glass. ;-)

  • Fresas con nata


Nada más fácil que cortar unas cuantas fresas en láminas, añadirles nata montada casera o ya preparada y unas cuantas semillas de chía. También podéis cambiar la nata por yogur griego. En ambos casos es un postre delicioso.


Fresas con nata y semillas de chía
Fresas con nata y semillas de chía


Espero que os gusten y os animéis a probarlas. ¿Conocíais estas semillas? ¿Utilizáis alguna otra?


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Licor de azufaifas y Anís de pepino. Preparando y disfrutando licores caseros

abril 15, 2016


¡Hola a todas!

Hoy quiero contaros como preparamos en casa algunos licores muy especiales y el uso que les damos.

No sé si habéis oído hablar  alguna vez de unos pequeños frutos llamados azufaifas o jínjoles pero tienen numerosas propiedades a parte de estar muy, pero que muy buenos.



Son aproximadamente del tamaño de una aceituna. Tienen un sabor parecido al de una manzana, pero a medida que se van arrugando (están cada vez más maduros) su sabor es aún más dulce y tienen un parecido al de una pasa o un dátil. 

Azufaifas y licor de azufaifas
Azufaifas y licor de azufaifas

Normalmente se recogen del árbol a final de verano y como suelen dar muchos frutos y no siempre podemos comerlos todos, les damos otros usos. 

Se pueden utilizar como cualquier fruta: para hacer dulces, mermeladas, conservas, pero a nosotros nos gusta especialmente utilizarlos para hacer licor.


Licor de azufaifas casero
Licor de azufaifas casero

Esta botella de Licor de Azufaifas tiene 6 años. No es necesario esperar tanto para tener un buen licor casero pero nosotros les damos su tiempo ;-)

Para elaborarlo es tan sencillo como recoger azufaifas, lavarlas y meter una buena cantidad de ellas dentro de una botella de cristal limpia. A continuación, añadimos un licor dulce como anís y dejamos reposar en un lugar fresco, seco y sin luz. Después de unos meses tendremos este delicioso licor que se puede tomar al final de las comidas y que ayuda a mejorar las digestiones e ir mejor al baño ya que la azufaifa tiene efectos laxantes cuando se toma en grandes cantidades.

Cuando la hemos probado, nos ha sorprendido la fuerza y la intensidad de su sabor, parece whisky o coñac y os aseguro que sólo añadimos anís. 

Otro licor casero que solemos fabricar en casa es el Anís de pepino. Para prepararlo metemos un pepino pequeñito dentro de una botella, mientras aún está unido a la mata y dejamos que crezca dentro de ella. Cuando el pepino está en su punto, lo cortamos y limpiamos la botella que ha estado en el suelo (junto al pepino) y dejamos secar.

Pepinera
Planta de pepino


Una vez listo, añadimos anís y dejamos que pasen unos cuantos meses para que el anís tome las propiedades del pepino.

Os enseño una botella muy especial. Esta fue la última botella que preparó mi abuelo, tiene 20 años y como os podéis imaginar no es para beber, la guardamos como un recuerdo sentimental.

Anís de pepino
Anís de pepino

Las que nosotros bebemos las fabricamos de un año para otro y suelen acabarse con bastante rapidez. La razón es que quita el dolor de tripa. Por ejemplo, cuando te viene el periodo, por gases, por una mala digestión. Te tomas una copita pequeña y se pasa. No puedo explicaros el porqué, pero funciona. Siempre tenemos al menos una en casa y otras las regalamos a los amigos cercanos que siempre nos preguntan por ellas. 

Este año no va a ser diferente y ya estamos preparando algunas botellas para meter los pepinos dentro cuando aún son lo bastante pequeños como para pasar por el cuello de las mismas. 

¿Conocíais estos licores? ¿fabricáis algún licor casero?



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Como introducir el Teff en tu alimentación

marzo 27, 2016


¡Hola a todas!

Si hace unas semanas os hablaba de la quinoa, hoy le toca el turno al Teff.

Originario de Etiopía, este cereal se utiliza habitualmente en el cuerno de África para hacer un tipo de pan llamado Injera. Este pan, parecido al pan de pita pero más suave y esponjoso, aporta numerosos nutrientes ya que el teff contiene más hierro, calcio y zinc que cualquier otro cereal.

Del teff también se sabe que es útil para controlar los niveles de glucosa en sangre, contiene mucha fibra ( que estimula la flora intestinal), produce una gran sensación de saciedad y no contiene gluten.

Mucho menos conocido para las personas de a pie, pero muy popular entre los deportistas de alto rendimiento, se está haciendo un hueco en nuestras despensas por su versatilidad y la posibilidad de ampliar la variedad de platos que pueden consumir las personas intolerantes al gluten.

Se puede comprar en numerosos herbolarios y en tiendas de productos ecológicos (ya sea en grano o directamente como harina) y no es especialmente caro. Sólo tenéis que pensar en un plato que os guste y lleve entre sus ingredientes harina de trigo  y sustituirlo.

¿Sabéis que existen espaguetis de quinoa y de teff o que si tenéis panificadora podéis hacer vuestro propio pan usando harina de teff? 
Desde tortitas, galletas, gofres, tartas y un largo etcétera, encontrareis  una enorme colección de recetas que utilizan el teff como ingrediente principal.

Por mi parte, os dejo una receta de mi Tarta de manzana que lleva en su interior manzana caramelizada y harina de teff. Espero que os guste.

Tarta de manzana con manzana caramelizada


Ingredientes:
  • 5 o 6 manzanas (5 si son grandes). De ellas, 3 son para la masa. 1 para decorar y la otra para caramelizar y añadirla después a la masa).
  • 250 ml de leche desnatada
  • 170 g de azúcar de caña
  • 180 g de harina de teff
  • 3 huevos L
  • 1 dedo de licor 43
  • 1 cucharadita de canela
  • 2 cucharaditas de mantequilla
  • 3 cucharaditas de azúcar (para caramelizar)

Pelamos y cortamos en cuadraditos 1 manzana. En una sartén añadimos la mantequilla y esperamos a que se derrita. Echamos la manzana y las 3 cucharaditas de azúcar. Poco a poco (mantener a fuego lento) irá pochando. Cuando esté en su punto, (debéis probar las cosas) las retiramos y dejamos enfriar.

En un bol, ponemos 3 manzanas peladas y cortadas a cuadros grandes, los huevos, la leche, el azúcar y la canela. Batimos hasta obtener una papilla uniforme. Añadimos la harina de teff y mezclamos bien con la ayuda de una espátula o una lengua.

Incorporamos un chorrito de licor 43 (este licor le da un sabor muy especial, no añadáis vodka o whisky no queda igual) y volvemos a mezclar para que se integre bien.

Añadimos la manzana caramelizada que habíamos preparado al principio y mezclamos con movimientos suaves.

En un molde metálico, colocamos papel de horno y echamos el preparado.

Con la manzana que nos queda (después de pelarla y retirarle el corazón) hacemos láminas para decorar la tarta. Las colocamos sobre la masa con cuidado para que no se hundan en la mezcla.

Precalentamos el horno unos 15 minutos a 150ºC e introducimos el preparado. Lo dejamos 50 minutos.

Para decorar, cuando aun está tibia, podéis darle una fina capa de mermelada. Quedará más brillante.

Tarta de manzanas con manzana caramelizada
Tarta de manzanas con manzana caramelizada

Por último os dejo una foto del pan etíope o Injera:



Si tenéis curiosidad por ver cómo se prepara, existen varios tutoriales por internet. Personalmente lo he comido en un restaurante etíope de Madrid (cerca de la Plaza de España) y está bueno, prefiero el pan de centeno, pero como experiencia he de decir que repetiría.

Y vosotras, ¿conocíais el teff?



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Crema de verduras y quinoa

marzo 20, 2016

¡Hola a tod@s!

Hoy os traigo otra receta para introducir la quinoa, sin darte cuenta, si ya la has probado y no es lo que más te gusta.

La cremas o los purés de verdura son muy socorridos para cenar (sobre todo en invierno) o para comer un primero ligero durante el verano.

Yo soy alérgica a la lactosa así que lo de añadir un quesito o un poco de nata a la crema lo he sustituido por añadir una patata pequeña. Las calorías son muy parecidas y me ahorro un disgusto si se me pasa y añado la nata normal.

Ingredientes para 4 personas:
  • 1 calabacín
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 patata pequeña
  • trocitos de brocoli  o brocoli romanesco al gusto
  • 70 g de quinoa cocida
  • 1 litro de caldo de pollo casero 
  • pimentón dulce al gusto
  • jengibre en polvo al gusto
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • sal al gusto


Pelamos y troceamos las verduras. Añadimos el aceite en una olla y esperamos a que esté caliente. Incorporamos los ingredientes y rehogamos un poquito.

Agregamos el pimentón dulce, el jengibre y seguimos salteando un poco las verduritas. Echamos el litro de caldo de pollo y la quinoa cocida. Evidentemente la quinoa va a quedar muy cocida pero luego hay que triturarla así que no importa.

Si vemos que no cubrimos las verduritas añadimos más caldo (si os habéis quedado cortos con el caldo terminamos de cubrir con agua). Dejamos cocer hasta que las verduritas estén tiernas.

Una vez en su punto, apartamos del fuego y trituramos con la ayuda de una batidora. Rectificamos el caldo si ha quedado muy espesa, añadimos sal al gusto  y dejamos que de un hervor removiendo para que no se pegue la crema al fondo. Hacedlo a fuego lento.

Y listo, un plato estupendo para los días de frío o ligerito para una comida en verano. Espero que os guste.

Crema de verduras y quinoa
Crema de verduras y quinoa




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Conservas caseras en nuestra despensa.

marzo 18, 2016

¡Muy buenas!

En esta entrada quiero hablaros de algo que está en todas las casas: Las Conservas.

Supongo que os estaréis preguntando que tiene esto de particular. Que las que os voy a enseñar son caseras.


Conserva casera de pimientos asados
Conserva de pimientos asados

Cuando abría una lata de piña de las grandes, por ejemplo,  no siempre la acabábamos y pasado unos días cuando recordaba que estaba ahí y me decidía a terminarla, descubría que la lata estaba casi negra en su interior. Tenía un olor extraño y aunque en apariencia la piña no parecía estar mal la tiraba por si las moscas. 
Es cierto que algunas conservas "calidad extra" llevan un recubrimiento que no permite que esto ocurra, pero la cuestión es: ¿Y ese recubrimiento es bueno?. 

Pensando en estas cosas me pasé a las conservas que vienen en cristal pero si comparaba precios veía que eran más caras que las de lata sólo por venir en cristal.

Pero eso no era todo. Muchas de las conservas que encuentras en los supermercados le confieren a las verduras y frutas sabores muy raros, por ejemplo los champiñones o las  judías verdes me sabían a metálico, como si llevaran mucho vinagre y en otros casos se le añaden azucares y conservantes que no son beneficiosos para la salud.

Un día, en pleno septiembre, con más tomates en mi casa de los que podíamos comer o regalar encontré la solución: hacer mis propias conservas.

Hay muchos tutoriales por internet sobre como hacer conservas caseras. Si os interesa alguna receta en particular puedo hacer una entrada sin problemas. 

Nosotros las hacemos de tomates, pimientos asados, toda clase de frutas y verduras, pisto, mermeladas, etc

¿Qué gano con esto? Para empezar lo ideal es aprovechar las frutas y verduras de temporada, ya que se ahorra dinero. 

Cuando hay mucho tomate y os encontráis buenas ofertas en la frutería si compráis un poco más, sólo necesitáis  frascos de cristal de otras cosas que habéis gastado (o pedirlas a familiares y amigos) para hacer conservas de tomate. Podéis dejarlo en trozos, triturado o ya frito, de tal forma que cuando el tomate esté mas caro tengáis una buena remesa de botes guardados en la despensa. No os imagináis lo buena que está una pizza o la pasta cuando la salsa de tomate es casera. Lo mismo se puede aplicar a frutas, verduras y resto de hortalizas.

Pero no es lo único, vuestras conservas tendrán sólo tomate o pimientos o berenjenas, etc, Frutas, verduras, hortalizas ...  de buena calidad, sin azúcar u otros conservantes, algo importante si hay algún familiar diabético, si estáis a dieta o si simplemente no entendéis por qué hay que añadirle azúcar a todo lo que comemos (mayonesa, salsas variadas, aliños para ensaladas, embutidos, etc)

Las conservas mantienen todas las propiedades de los alimentos, duran toda la temporada y nos facilitan cocinar a aquellas de nosotras que compaginamos trabajo y vida familiar (vamos corriendo a todos lados) y queremos cuidar nuestra alimentación y la de la familia.

Aquí os enseño distintas conservas que aún nos quedan después de todo el invierno. Este año preparamos pimientos asados, tomate natural, tomate triturado, tomate frito, berenjenas aliñadas (con la receta de las berenjenas de almagro), pisto, zanahorias, melocotón, piña, pera,  mermelada de fresas (tengo una preciosa mata de fresa que voy a enseñaros) de melocotón, de pera y de ciruela. 

Conservas caseras de melocotón, tomates y mermeladas
Mermelada de melocotón, tomate frito y melocotón en almíbar ligero.

Conservas caseras de melocotón, tomates y albaricoques
Tomate natural en trozos, mermelada de ciruelas negras,  de tomate y de albaricoques.

Conservas caseras de melocotón, tomates y pencas de acelga
Conservas variadas

Parece mucho trabajo pero no es tanto y tampoco lo haces del tirón. Creo que fueron unos 80 botes de los cuales quedan poco más que lo que veis. Este verano volveremos a la carga y prometo enseñaros "la cosecha".


También quiero enseñaros esto:

Dulce de membrillo


Este maravilloso dulce de membrillo casero es un regalo de mi amiga Trini, que también es una experta en el arte de las conservas, está buenísimo y mi madre no ha podido resistirse a probarlo en cuanto lo ha visto. Gracias Trini por tu ayuda para realizar estas fotos, por tu cariño y tu amistad. Eres un sol, un beso enorme.

Espero que si nunca habéis pensado en hacer conservas en casa, esto os anime. ¡Besos a tod@s!


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Como introducir la Quinoa en tu alimentación

marzo 16, 2016

¡Buenas!

Este fin de semana, como ya os enseñé, hemos estado de excursión. Durante las primeras horas de la tarde hace mucho calor y te sobra el abrigo pero cuando volvemos empieza ha hacer frío. Es entonces cuando salen frases del tipo:  ¡ten cuidado que te vas a resfriar!

Pues bien, me he dado cuenta de que no me he resfriado en todo el año. Ni gripes, ni catarros. No he sido sólo yo, el resto de la familia está igual. 

Solíamos usar complementos alimenticios y vitamina C en patillas efervescentes y aún así pillábamos más de un catarro. También nos hemos puesto muchos años la vacuna de la gripe y no siempre ha servido de mucho.

Lo que ha cambiado este año, y mucho, ha sido nuestra alimentación. He introducido en nuestra dieta semillas de todo tipo, y dos superalimentos (así los llaman y no dudo que tengan razón): la Quinoa y el Teff.

Para no hacerlo muy largo hoy me centraré en la quinoa.

La Quinoa es más conocida. De ella se dice que es antibiótica, analgésica, anti-inflamatoria, desinfectante, antioxidante (contiene vitaminas A y E), cicatrizante, diurética, favorece la perdida de peso, es buena para los diabéticos ya que tiene un bajo índice glucémico y un alto contenido en vitaminas B y E.

También posee mucha fibra y no tiene gluten así que para los celiacos es perfecta ya que se pueden comprar tanto harinas, como pastas de quinoa y variar un menú que durante mucho tiempo se redujo a comer pasta de arroz o de maíz.

cocinar quinoa
Quinoa


Por último mencionar que tiene una gran cantidad de aminoácidos esenciales que hacen de ella una buena sustituta de la carne (es una proteína vegetal de alto valor biológico) por lo que es recomendable incluirla  en dietas vegetarianas.

Ahora bien, ¿Cómo introducirla en nuestra alimentación?. Si buscamos por la web hay muchas recetas que incluyen la quinoa: ensaladas, hamburguesas, croquetas, sopas, etc.

preparar quinoa
Con 250 g se obtienen de 6 a 7 raciones

Para nosotros fue más fácil empezar con una sopa, sobre todo para mi madre que jamás había probado estos "inventos"  y más tarde la incluí en el cocido. Sustituí el cuscús por la quinoa en mi receta de Cuscús de pollo y al final ha terminado siendo una más de la familia.

Os dejo una receta muy simple de sopa de quinoa por si queréis intentarlo.

Ingredientes para 4 personas:

  • 150 g de quinoa
  • 4 huevos
  • 1 tomate maduro
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1 cebolla mediana
  • pimentón (dulce o picante)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 carcasa de pollo (la parte de la pechuga)
  • 1 puerro
  • sal al gusto

En una cazuela se añade 1 cucharada sopera de aceite de oliva y cuando esté caliente se incorpora la carcasa de pollo (podéis dejarla entera ya que luego no la vamos a usar) y se le da unas vueltas a fuego medio-bajo para que empiece a dorarse.

Añadimos el ajo  y la cebolla picados y sofreímos.  Echamos el pimiento verde y el puerro en cuadritos y seguimos removiendo.

A continuación, añadimos el tomate picadito, una cucharadita de pimentón dulce (puede ser dulce o picante,  es a vuestro gusto) y rehogamos durante unos minutos.
Cuando veáis que se han integrado todos los ingredientes añadimos agua. Yo suelo echar un litro y lo dejo cocer para hacer un buen caldo. Dependiendo de vuestros gustos podéis dejar más caldo o menos.

Esta es la única parte en la que tenéis que tener algo de cuidado. Si oléis la quinoa notareis un aroma como a almendras amargas. La razón es que contiene saponinas que es una sustancia tóxica que le da un sabor amargo, así que lo primero es lavar con agua abundante la quinoa hasta que deje de soltar una especie de espumilla similar a la que hacen los jabones. Yo la pongo en un colador bajo el chorro de agua y la remuevo con una cuchara hasta estar segura de que no suelta nada.

En un cazo con agua la cuezo unos 10 minutos y la cuelo dejándola reservada en el cuenco.

Hay personas a las que les gusta conservar las verduras en la sopa, si es vuestro caso sólo tenéis que sacar con unas pinzas la carcasa. En nuestro caso colamos el caldo completamente.

En otra olla, ponemos el caldo y dejamos que empiece a hervir para añadir la quinoa. Dejamos cocer 2 minutos más.

A continuación añadimos despacito los huevos uno a uno y no removemos para que se cuajen enteros. Salamos al gusto. En nuestro caso añadimos la sal casi al final para evitar que quede salado al reducirse la cantidad de líquido existente en la olla. Cocerá otros 2 o 3 minutos.

Y listo, tendréis una deliciosa sopa de quinoa lista para tomar. Suelo hacerla para cenar en días en los que no hemos comido al medio día nada de cuchara y como primero entra muy bien.

Sopa de quinoa
Sopa de quinoa

Es fácil hacer otras variantes, sólo con hacer un buen fumet de pescado y añadirle unas gambitas es como una sopa de marisco.

Os aseguro que os encantará y tendréis un montón de beneficios a largo plazo para vuestra salud.



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Bolitas de Verdura Crujientes

febrero 27, 2016


¡Hola a tod@s!

Hoy quiero compartir con vosotr@s esta receta que no sólo sirve para hacer "bolitas" de verdura, sino que podemos utilizar la misma masa para hacer hamburguesas de verduras que no están basadas en el uso de garbanzos o lentejas, que quizás es la forma más habitual de encontrar esta receta.

Bolitas de verdura crujientes
Bolitas de verdura crujientes

Ingredientes:
  • 1 calabacín pequeño
  • 1 zanahoria mediana-grande
  • 14 coles de bruselas
  • sal
  • jengibre en polvo
  • 1 huevo mediano
  • harina para el rebozado
  • pan rallado

Para empezar cocemos las coles de bruselas en agua con un poquito de sal, tampoco es necesario poner mucha ya que luego será necesario rectificar mientras hacemos la mezcla.

Troceamos en cuadraditos pequeños la zanahoria y el calabacín.

En una sartén ponemos un chorrito de aceite y añadimos las zanahorias primero. La idea es que las verduritas se hagan a fuego lento para que se "cuezan" en su propio jugo y queden tiernas y suaves, no es cuestión de freír.

Cuando las zanahorias lleven un ratito se añade el calabacín, esto es porque las primeras tardan más tiempo en cocinarse y así evitamos que queden duras. A medida que se van pochando, las verduritas se reducen a la mitad por lo que con estas cantidades no salen muchas bolitas (unas 9). Debéis aumentar las cantidades en proporción a los comensales.

En un cuenco, machacamos las coles de bruselas ya cocidas y frías para hacer con ellas una especie de papilla. Es importante que estén frías, ya que así han terminado de soltar el agua de la cocción.

Cuando las verduras que tenemos en la sartén estén en su punto, añadimos la papilla de coles y rehogamos durante unos minutos. Aderezamos con sal y un poco de jengibre en polvo. Este último es opcional ya que aporta un puntito picante que me hace mucha gracia pero si no os gusta, basta con no añadirlo. 

Apartamos la mezcla a un bol. Hay que dejar que ésta se enfríe ya que cuando añadamos el huevo este podría cuajarse y no es lo que queremos.

Una vez fría la masa, añadimos un huevo batido y una pizca de pan rallado. Por último hacemos bolitas que enharinamos para luego freírlas.

Ya fritas, podéis colocarlas sobre papel absorbente para recoger el aceite sobrante. Otra opción es hacer una tempura y rebozarlas en ella para ponerlas al horno sobre papel sulfurizado. De las dos formas están buenísimas. Quedan crujientes por fuera y jugosas por dentro.

Os aconsejo que no las hagáis muy pequeñas para que se queden jugosas. Nosotros comemos 3 o 4, acompañadas de ensalada o de arroz integral cocido.

Son una buena opción tanto para comer/cenar como para picoteo y si tenéis peques en casa y os cuesta meterles las verduras, una forma de engañarles un poquito y hacer que se las coman.

Espero que os gusten.



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Tarta de plátano

febrero 21, 2016


¡Hola!

Hoy quiero compartir con vosotros esta deliciosa receta de  tarta de plátano, que por cierto es muy saludable.

Ingredientes:
  • 4 plátanos medianos maduros
  • 250 ml de leche desnatada
  • 120 gramos de harina de avena
  • 3 huevos tamaño L
  • mermelada sin azúcar
  • 125 gramos de azúcar morena
Opcionalmente se le puede añadir una base de galletas, pero no es necesario ya que una vez horneada y fría su consistencia es bastante sólida, no queda blanda.

Preparación:

En un bol troceamos los plátanos y añadimos la leche, los huevos y el azúcar. Con la batidora trituramos todo hasta tener una papilla uniforme.

Para tener harina de avena yo compro copos de avena de agricultura ecológica y los trituro en un molinillo de café eléctrico, así puedo hacer que la harina sea tan fina como yo quiera con lo que no tengo que tamizarla.

Añado esta harina al bol donde hemos triturado los plátanos y volvemos a triturar para integrar todos los ingredientes.

Masa de la Tarta de Plátano

En un molde metálico (ojo! no de silicona) colocamos papel de horno o papel sulfurizado y recortamos lo que sobresalga de los bordes. Al utilizar el papel evitamos tener que forrar el molde con mantequilla y harina.

Precalentamos el horno a 180 ºC durante 15 minutos.

Añadimos la mezcla con cuidado sobre papel del horno para que no se mueva y queden pliegues que luego compliquen el desmoldado de la tarta.



Metemos la mezcla en el horno durante 50 minutos a 180 ºC y comprobamos con un palillo la consistencia. 

Importante!!: el palillo nunca va a salir limpio, pero se ve que la mezcla está cocida. Si creéis que aún le falta podéis dejarla 10 minutos más pero no sobrepaséis la hora de cocción ya que luego queda más dura.

Importante!!: La tarta no tiene que doblar su volumen, si os fijáis no lleva levadura, no sube.



Pasado el tiempo, se deja enfriar y sólo entonces se desmolda y se retira el papel con cuidado.

Por último, se le añade mermelada sin azúcar o si tienes, como en mi caso, mermelada casera para cubrir la parte superior. La mía es de cerezas que, como podéis ver, están prácticamente enteras.

Y listo, ya puedes comerte un buen trocito de tarta casera que no tiene muchas calorías pero que es perfecta para llevarte algo dulce a la boca sin tener que arrepentirte después. Os aseguro que está muy rica.

Tarta de plátano receta con harina de avena
Tarta de plátano con mermelada de cerezas


Nota: para aquellos que quieran añadir una base de galletas, son 25 galletas (preferiblemente integrales) trituradas y las mezclamos con 40 gramos de mantequilla derretida y si veis que las galletas os quedan algo secas podéis añadir un poquito de leche. 

¿Espero que os guste!


PD: Espero que las nuevas fotos os ayuden, siento si he tardado en responderos pero es más fácil si me dejáis las preguntas como comentarios en el blog que si me mandáis un correo.  Lo repito, no es un bizcocho, no esperéis que se comporte como tal. Muchos besos y gracias por el apoyo.



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